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Neurología

Diagnósticos precisos y oportunos con la mejor tecnología

Esclerosis Lateral Amiotrófica

Esta enfermedad también es conocida como Lou Gehrig's disease

 

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) ataca a las neuronas, y es también conocida como enfermedad de Lou Gehrigs. En ella, las neuronas motoras, encargadas de enviar mensajes desde el cerebro y la médula espinal hacia los músculos que podemos controlar (como los de los brazos y las piernas, por ejemplo), resultan afectadas, y provocan problemas musculares, los cuales son leves al principio, pero progresivamente la persona pierde la fuerza y no puede moverse. También pueden presentarse problemas para caminar o correr, escribir, o hablar.

Aunque los síntomas pueden variar de acuerdo al paciente, algunos de éstos pueden ser:

  • Debilidad muscular en uno o más de los siguientes: manos, brazos, piernas o los músculos del habla, de la acción de tragar o de la respiración
  • Tics (fasciculación) y calambres musculares, especialmente en manos y pies
  • Discapacidad del uso de brazos y piernas
  • "Tragarse las palabras" y dificultad para proyectar la voz
  • En etapas más avanzadas, falta de aliento y dificultad para respirar y tragar

Por lo general los síntomas iniciales incluyen tropezarse, dejar caer objetos, fatiga anormal en brazos y/o piernas,  tartamudear, calambres musculares y tics y/o episodios incontrolables de risa o llanto. Las manos y los pies podrían verse afectados al principio, ocasionando dificultad para levantar objetos, caminar o usar las manos para las actividades de la vida cotidiana, tales como vestirse, lavar y abotonarse la ropa.

La enfermedad suele atacar entre los 40 y los 60 años y es más común entre los hombres que entre las mujeres, y su origen es desconocido. Es difícil diagnosticar con certeza la ELA, pero un especialista, además de realizar el examen clínico, puede solicitar estudios como los siguientes:

  • Pruebas electrodiagnósticas, que incluyen electomiografías (EMG) y análisis de la velocidad de conducción nerviosa
  • Estudios de sangre y de orina, que incluyen niveles hormonas de la tiroides y la paratiroides, y la recolección de orina durante 24 horas para detectar metales pesados
  • Punción lumbar
  • Radiografías, incluidas imágenes de resonancia magnética
  • Mielograma de la columna cervical
  • Biopsias de los músculos y/o nervios
  • Examen neurológico completo

Con tratamiento médico, se puede mejorar la calidad de vida del paciente aliviando sus síntomas, aunque no existe una cura. 

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